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martes, 2 de junio de 2009

TOTAL AMOR

Cómo dejar de reconocer lo grandioso que has sido conmigo, si tienes gestos de amor a cada instante.

Cómo dejar de expresar este gran amor que en mí has causado, si cada día me seduces y me llamas.

Cómo podría callar si me amas tanto que en mí ya no entra tanto amor y me das todo lo que mi ser necesita.

Cómo pagarte Señor todo el bien que me haces, cómo no darte gracias por tantos favores. Cómo devolverte tanto amor sin merecerlo.

Me amas tanto oh buen Jesús. Yo anhelo el día de quedar a tu lado y gozar la plenitud de tu amor Señor. Lo que me das me llena totalmente, pero creas en mí un deseo incontenible de necesitar más de Tí. Si haces todo perfecto porqué temer, si tienes tu mirada puesta en mí, si en tu pensamiento estoy, porque dudar de tu amor hacia mí, si cada día que pasa me conquistas con llamaradas que consumen mi corazón. Hoy Señor quiero devolverte este gran amor que tienes conmigo no sé amarte, no sé cómo, no sé si es suficiente pero Jesús, tómalo es para tí y enséñame a amarte cada día más y a pagar el amor que me das con más amor. Sólo Tú Jesús puedes enseñarme y ayúdame a no necesitar de nadie más, no quiero depender de nadie sólo de tu inconmesurable y maravilloso amor sólo contigo quiero permanecer y sólo de tí quiero gozar mi Total Amor.

miércoles, 29 de abril de 2009

Yo te pertenezco

«Y ahora, así habla el Señor, el que te creó, el que te formó: No temas, porque yo te he redimido, te he llamado por tu nombre, tú me perteneces. Si cruzas por las aguas, yo estaré contigo, y los ríos no te anegarán; si caminas por el fuego, no te quemarás , y las llamas no te abrasarán. Porque yo soy el Señor, tu Dios, el Santo de Israel, tu salvador. Yo entregué a Egipto para tu rescate, a Cus y a Sebá a cambio de ti. Porque tú eres de gran precio a mis ojos, porque eres valioso, y yo te amo, entrego hombres a cambio de ti y pueblos a cambio de tu vida. No temas, porque yo estoy contigo». (Is. 43)

El día que Jesús me llamó comprendí que fue para siempre. Yo era un sujeto común y corriente, lleno de vacíos en mi vida, llevaba una vida "normal" según lo que nos ofrece esta sociedad, vida desordenada a pesar de un pasado vinculado con la iglesia, pues estuve varios años en una comunidad católica, pero aún así no sentía la voz del Señor y me alejaba cada día más. Definitivamente el Señor tiene sus caminos y verdaderamente que quiere algo personal conmigo y ahora lo sé. Tuve que estar muy lejos de Él, lejos de su presencia, llevando una vida llena de vanalidad para poder escuchar su voz: "Ven y Sígueme Julio". Pues querido amigo lector Dios me habló. Seguramente no me comprenderás pero la voz del Señor llegó a mi vida y me marcó. Al leer estas líneas seguramente por tu mente en este instante está pasando la idea de que estoy loco y dejame decirte que estás yendo por buen camino. Desde que escuché la voz de Dios me enamoré de esa voz y sí estoy loco por el Señor. Es que cuando te digo que Dios me habló no me refiero a una voz no como la tuya o como la mía ni como la de cualquier otro, sino me refiero a una voz que sólo Él la tiene y la pude percibir y entender, esa voz que te mueve y te estremece desde las más profundas entrañas de tu ser, fue una voz que sólo se puede escuchar con los "oídos" del corazón. Y es que Dios así lo quiso y se fijó en mí, tan insignificante, tan pequeño, incluso tan poco importante y sin embargo me habló y me llamó.

Amigo mío desde que Dios tocó a mi vida le hice una promesa: que viviré para Él para siempre. No sé cual sea mi destino, ni sé cómo será mi vida más adelante, lo único que estoy seguro es que pase lo que pase de su lado nadie me podrá apartar y aunque pase tantas cosas, mi corazón estará con Jesús y Él seguirá fortaleciendo mis debilidades y marcando el sendero que debo caminar.

A lo largo de estos días iré compartiendo contigo mis experiencias desde que estoy en este camino y como poco a poco Dios quiso tomarme de su dulce mano, quiso hablar y lograr seducirme y definitivamente lo logró y yo estoy eternamente agradecido por lo que hizo y por lo que hará y estoy completamente convencido que al único que pertenezco es al Señor, pues como dice la lectura de Isaías con la cual empiezo este texto: "No temas, porque yo te he redimido, te he llamado por tu nombre, tú me perteneces...".... Hasta la próxima.